2.7.08
¿Cómo quiero que me traten los cacharros que trabajan para mi?
Estamos completamente rodeados de cacharros (y algunas personas escacharradas) y estos cacharros no tienen otra misión que producirnos algún tipo de beneficio (la tele me entretiene, la batidora me hace cremas, la nevera conserva mi comida, el ascensor me evita escaleras, etc, etc.). 

Todos estos cacharros se fabrican en series de miles y cientos de miles.¿No es altamente improbable que los fabriquen pensando en las necesidades de mi perona para el día 3 de Diciembre del año que viene, en un momento en el que estoy acompañado y con un cierto estado de ánimo?... los cacharros son de plomo o casi, y nos homogenizan a todos en cada segundo de nuestra vida.
Tampoco le podemos pedir (o seguramente pagar) a un fabricante que nos construya un cacharro a nuestra medida para cada momento de nuestra vida. Sin embargo, sí me gustaría pedirle a los fabricantes de los próximos años que construyan cacharros suficientemente inteligentes como para adaptarse a la persona a la que sirven, en ese momento, en mayor o menor medida.
O dicho de otro modo, para ponerselo más fácil a los fabricantes: si cada uno de sus clientes se comprometiera a dejarle clarito y comprensible cuales son sus necesidades instanténeas ¿podrían ellos constuir cacharros que aprovechásen esa información para ser más útiles y efectivos?
Vuelve a aparecer el concepto de "virtunalidad" (una definición virtual, compleja y accesible de cada "ser" en su relación con el mundo) como requisito previo para que el mundo entienda qué esperamos de él (entendiendo ese mundo como un conjunto de personas, organizaciones y cacharros que nos afectan).
Etiquetas: virtunalidad
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